Drácula con Enrique Álvarez Félix (70’s)

el

Encontré esta reseña, recuerdo que vi dicha obra, la protagonista Alma Mueriel alternaba funciones con Connie de la Mora, Connie fue a la que le tocó venir a Puebla, auditorio del Colegio Benavente, sí por ahí, … 1978, y como se menciona más adelante, humor, y sí a los niños no nos dio miedo, de hecho a mi me causó mucha gracia, al final, cuando el actor nos hizo creer que bajaría con el público y después de unos pasos retrocedío y nos hico con las manos la seña de “Cuernos”, jejeejeje, a mucha gente le molestó, les parecío que el actor era antipático, a mi me hizo reír mucho…

—Acá la reseña localizada:
Teatro
http://criticateatral2021.org/transcripciones/6517_19781025.php
—Rafael Solana–
Éxito de actuación de Enrique Álvarez Félix en Drácula.
El equilibrio se ha procurado encontrarlo en el personaje titular, el que hace Enrique Álvarez Félix, impresionante, dramático, horripilante, pero discretamente cómico, o por lo menos amable. Este artista excelente, a quien tan bien hemos visto antes en La enemiga, en Mírame a los ojos, hace esta vez algo más que vestir con elegancia y caminar con garbo; incorpora su difícil personaje con esa mezcolanza difícil de terror y de gracia con que le ha sido dirigido.

La obra resulta una verdadera delicia para los niños, que no se asustan con los vampiros, ni los sueñan, sino se familiarizan con ellos y les entregan toda su simpatía. Una persona que llevara a sus hijos pequeños, o a sus nietos, a ver Drácula, y les preguntara después cuál obra les ha gustado más, si ésta o Papacito piernas largas, de seguro se sorprendería al encontrar que se dividían las opiniones.

Luces, efectos de sonido, trucos de murciélagos volantes, todo está conseguido con la mayor eficacia. Como en todos los casos habrá quienes recuerden que había un terror más intenso y una emoción más viva en la versión anterior, que estaba hecha completamente en serio, cuando Ignacio Navarro era el conde y probablemente Yerye Beirute interpretaba en forma horripilante el papel de orate aracnófago; pero en aquel teatro pequeñito no se tenían escenarios tan amplios, ni la ropa era tan lujosa, ni los trucos estaban tan bien logrados.

Drácula en su nueva y suavemente humorística versión es un triunfo completo, y hay razón para esperar que lo siga siendo todavía por mucho tiempo.

1. El 25 de abril de 1957. Giovanna Recchia. Opus. cit.

2. La que aquí se reseña se estrenó el 30 de agosto. Teatro de la Nación. Op. cit. P. 114

3. José Luis Ibáñez. Idem.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s